Las capacidades del sistema se apoyan en una lógica sencilla: leer lo que ocurre en la vivienda y decidir cuándo ejecutar una acción. Todo se configura desde horarios, presencia detectada y condiciones concretas que el propio usuario define.
Los sensores de temperatura, presencia y apertura envían lecturas continuas. El sistema las interpreta y las convierte en la condición que dispara una rutina, sin que haya que revisar cada dato a mano.
Encender luces y subir o bajar persianas puede responder a la misma condición. Así una estancia se adapta sola cuando cambia la luz exterior o cuando alguien entra en la habitación.
La climatización se ajusta a partir de los valores que reportan los sensores. La regla puede activarse por franja horaria, por presencia o por un umbral de temperatura definido por el usuario.
Un escenario agrupa varias acciones en una sola regla. Combina horarios, presencia y condiciones para coordinar iluminación, persianas y climatización como un único comportamiento del hogar.
El panel reúne el estado de cada habitación y muestra qué dispositivos están activos, en espera o fuera de línea. Desde ahí se revisa qué condición activó cada evento y cuándo ocurrió.
La plataforma se organiza en tecnología, ecosistema, automatizaciones, compatibilidad y soporte. Añadir reglas nuevas no rompe la coherencia entre dispositivos y habitaciones ya configurados.
Si quieres ver cómo se aplica esto en una vivienda concreta, revisa el proceso de configuración o escríbenos desde la página de contacto.
Cada capacidad de Globalaitimes parte de la misma idea: una acción se ejecuta cuando se cumplen las condiciones que tú defines. Estas son las que más peso tienen al configurar una vivienda conectada.
Puedes decidir si una rutina depende de una hora concreta, de la detección de presencia o de un valor medido, como la temperatura de una habitación. Las tres vías conviven en la misma regla y el sistema indica qué condición la activó.
Los sensores de temperatura, presencia y apertura envían lecturas continuas. Esas lecturas no se quedan en una cifra: se convierten en el dato que decide cuándo se ejecuta una rutina y cuándo conviene esperar.
Un escenario programable reúne iluminación, persianas y climatización bajo una sola regla. Así no hace falta activar cada dispositivo por separado cuando cambian las condiciones previstas.
La vista general muestra qué dispositivos están activos, en espera o fuera de línea, y registra cada evento con su hora. Sirve para reconstruir qué ocurrió antes de añadir reglas nuevas.
La plataforma se organiza por tecnología, ecosistema, automatizaciones, compatibilidad y soporte. Puedes sumar dispositivos o condiciones manteniendo el orden entre habitaciones y rutinas ya configuradas.
La organización visual sigue la estructura real de la casa: primero la habitación, después el dispositivo y al final la rutina o el evento. Eso reduce el tiempo que pasas buscando dónde ajustar algo.
Si quieres ver cómo encajan estas capacidades en una configuración concreta, revisa el recorrido de puesta en marcha o escríbenos desde la página de contacto.
La plataforma trabaja con tres familias de disparadores: horarios concretos, detección de presencia y valores leídos por los sensores. Se pueden encadenar entre sí, de modo que una rutina solo se ejecute cuando coincidan, por ejemplo, una franja horaria y una lectura de temperatura o de apertura. No hay una condición "principal" obligatoria: tú decides cuál manda y cuáles actúan como filtro.
Sí. Los sensores de temperatura, presencia y apertura envían lecturas de forma continua y el panel las registra con su hora, aunque no exista todavía un escenario que las use. Eso permite observar el comportamiento real de una habitación antes de decidir qué automatizar, en lugar de programar a ciegas.
El panel de supervisión lo marca como fuera de línea y el resto de la vivienda sigue operando con normalidad. Las rutinas que dependían de ese dispositivo simplemente no encuentran la condición necesaria y no se disparan. Desde la vista general puedes localizar el equipo afectado sin revisar cada habitación por separado.
Cada escenario se puede activar, pausar o duplicar. Si quieres cambiar solo el horario o añadir una condición nueva, editas esa regla y conservas el resto de acciones agrupadas (iluminación, persianas, climatización). Duplicar resulta útil cuando dos habitaciones comparten lógica pero necesitan umbrales distintos.
La vista se estructura por habitaciones, dispositivos, rutinas y eventos configurados. Esa división permite pasar de una lectura general del hogar a un sensor concreto sin perder el contexto. Los eventos quedan registrados con su hora y la condición que los activó, así que puedes reconstruir qué pasó durante la jornada.
El ecosistema contempla la compatibilidad como parte de su estructura, junto a tecnología, automatizaciones y soporte. Antes de integrar un equipo nuevo conviene comprobar que encaja en el esquema de sensores y acciones que ya tienes definido; así se evita añadir reglas que luego no se pueden coordinar con las existentes.
Una condición no es una orden suelta: es un criterio que el sistema evalúa antes de ejecutar. Puede ser una hora concreta, la detección de presencia en una habitación o un valor de temperatura que cruza el umbral definido. Cuando varias condiciones coinciden, la rutina se dispara. Cuando no, permanece en espera sin generar acciones intermedias.
Un escenario programable agrupa varias acciones —iluminación, persianas, climatización— bajo una misma regla, pero no se limita a repetirse a la misma hora. Combina horarios, presencia y condiciones para decidir cuándo aplicarse. Si una de esas condiciones no se cumple, el escenario no se ejecuta aunque el horario coincida.
El panel de supervisión doméstica reúne el estado de cada habitación y señala qué dispositivos están activos, en espera o fuera de línea. No interpreta intenciones ni anticipa decisiones: refleja lo que los sensores reportan y lo que las reglas configuradas han ejecutado. Si un dispositivo deja de responder, aparece marcado como fuera de línea y el resto de la vivienda continúa operando.
La coordinación depende de los dispositivos conectados que formen parte del ecosistema. Globalaitimes organiza sensores, luces, climatización y persianas dentro de una misma estructura, pero no sustituye el funcionamiento propio de cada equipo. La compatibilidad se resuelve a nivel de plataforma, no modificando el hardware instalado.
Añadir un nuevo escenario o sensor no reescribe lo ya configurado. Las reglas existentes siguen vigentes y la estructura se mantiene organizada por habitaciones, dispositivos, rutinas y eventos. Esa separación permite revisar qué se ejecutó, con qué condición y en qué momento, sin depender de informes externos.
Estas precisiones describen cómo funciona la configuración dentro de la plataforma y qué puede esperarse de ella al ampliar reglas o integrar nuevos dispositivos.